Autor: mastermbi

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Presentación del libro por Miquel Barceló y Sergi Guillot

Este mes tuvo lugar la presentación del libro ” Gestión de Proyectos Complejos ” en la librería ” La Casa del libro ” en la rambla de Cataluña de Barcelona.

Adjuntamos la intervención de los 2 autores del libro, donde disgregan, comentan y nos hacen participe de la utilidad de una guía que nos ayudará a encarrilar proyectos empresariales complejos.

Sr. Miquel Barceló

Sr. Sergi Guillot

Gestión de proyectos complejos: los objectivos

setting goalsEsta semana en nuestro análisis del libro de Miquel Barceló y Sergi Guillot, Gestión de proyectos complejos, le toca el turno a los objetivos. Suponemos que nadie duda de que la definición de los objetivos en cualquier proyecto son un aspecto esencial para el triunfo del mismo. Sin embargo, solemos pensar que los objetivos encierran valor en sí mismos, cuando en realidad son herramientas que nos ayudan a dilucidar nuestro proyecto, a encaminar nuestros esfuerzos hacia algo bien delimitado.

Así pues, por su naturaleza funcional y estratégica, afirman los autores que los objetivos deben ser “ambicios, concretos y alcanzables”. Los resultados de las investigaciones sobre motivación son claros en que, para aunar motivación y persistencia ante un reto, su nivel de dificultad tiene que estar algo por encima de nuestra capacidad básica, pero no tanto que lleguemos a considerarlo imposible. Establecer el nivel de los objetivos no es misión sencilla.

En cuanto a su temporalidad, deberemos establecer, objetivos a corto, medio y largo plazo. Y por su enfoque en la medición de resultados, podemos hablar de objetivos cualitativos o cuantitativos. Los cuantitativos serían los más que se pueden medir con menor dificultad y los cualitativos serían aquellos que, aunque también deberían poder cuantificarse, se trataría de establecer indicadores algo más complejos.

Ahora sabemos cómo deben ser los objetivos. Pero ya hemos dicho que en sí mismos, no son nada. Los objetivos deben servirnos para mejorar, para saber en qué áreas mejorar, hacia dónde dirigir nuestros esfuerzos. Por ello, habrá que evaluar cómo vamos consiguiendo alcanzar los objetivos y, en caso de no ser así, ajustar nuestro trabajo a la realidad. Para ello, Barceló y Guillot nos proponen el intuitivo método conocido como “ciclo de Deming”, que consiste en cuatro fases:

– Planificar (Plan): establecer los objetivos, especificando departamentos, personas, tiempos, etc.
– Ejecutar (Do): actuar según la dirección de los objetivos
– Valorar (Check): pasado un tiempo, evaluar la consecución o no de los objetivos
– Reorientar (Act): rediseñar los objetivos de acorde con la realidad

Reconocen los autores que se trata de un modelo muy básico, que a la práctica muchas empresas llevan a cabo sin conocer el marco teórico, pero, ciertamente, ser consciente de la existencia de estos pasos puede ayudarnos a ser más métodico en nuestro proceder.

Por último, la utilidad de los objetivos reside primordialmente en su utilidad estratégica, pero no podemos olvidar que en un proyecto complejo donde la jerarquía estructural y funcional queda bastante desfasada, los objetivos nos permiten dotar de autonomía y responsabilidad a personas y equipos, un aspecto clave para este tipo de proyectos.

Post by Yolanda Barrull (@IngrafiaTrad)